La quema de cañaverales no da tregua y sigue generando peligros en el campo tucumano. San Pablo y Villa Nougués fueron hoy los focos de incendio que insumieron el trabajo de seis bomberos, con autobombas y tanques cisternas.

Más de cuatro horas les tomó a los bomberos de Yerba Buena controlar un incendio que abarcó cinco hectáreas de cañaverales en San Pablo.

El fuego, en un campo sobre un camino de ripio que une la ruta 38 con la autopista Tucumán Famaillá, amenazaba con llegar a una estación de servicio de GNC si se extendía hacia el oeste.

Hacia el este, las llamas empezaron a acercarse al tendido de cables de alta tensión, explicó Carlos Peralta, jefe de Bomberos de Yerba Buena. "Hicimos varios cortafuegos y así logramos controlarlo, porque había varios focos", dijo.

"Ahora, el peligro está en cuatro eucaliptus que se quemaron por dentro y corren peligro de caer sobre el camino", indicó.

Peralta y su equipo trabajaron desde las 14.30 en San Pablo. Antes habían estado en Villa Nougués, para combatir un incendio de pastizales. LA GACETA©